3 puntos de los más valiosos ante un Valencia de alto nivel

CF VALENCIA-FC BARCELONA FOTOGRAFIA: JOAN MONFORT

Tras una jornada intensa de Champions, la competición liguera llegaba de nuevo para el equipo blaugrana y lo hacía en un estadio de muchos recuerdos para dos de los nuevos fichajes del Barça: André Gomes y Paco Alcácer. El Valencia de Cesare Prandelli llegaba fuerte tras derrotar en la anterior jornada de liga al Sporting (1-2) en el debut de su nuevo técnico. Luis Enrique asumía las bajas de Piqué, Jordi Alba, Arda Turán y Rafinha y apostaba por un 11 inicial con Ter Stegen en la portería; Sergi Roberto, Mascherano, Umtiti y Digne en la defensa; André Gomes, Busquets e Iniesta en el centro del campo y Messi, Suárez y Neymar en la delantera. El nuevo técnico del conjunto ché apostaba por un 11 inicial con Diego Alves en la portería; Montoya, Garay, Mangala y Gayá en la defensa; Enzo Pérez y Mario Suárez en el centro del campo junto a Cancelo, Parejo y Nani, reforzando así la zona central y con Rodrigo en la delantera.

Empezaba así el partido en un Mestalla en el que el Barcelona ha salido airoso, aunque un poco axfisiado por el juego del conjunto valencianista, quienes se han quejado continuamente del arbitraje del colegiado Undiano Mallenco, generando mucha polémica. El partido fue descontrolado, duro y cargado de acciones polémicas. Undiano se equivocó en numerosas acciones; quizá, en la única que acertó fue la que más desquició a los azulgrana: la lesión de Andrés Iniesta. El fútbol estará de luto si se confirma la gravedad de una lesión fortuita, una lesión en los ligamentos de la rodilla derecha que le podrían tener fuera del terreno de juego aproximadamente unos 2 meses y medio, casi 3, porque Enzo Pérez tocó balón y la pierna del manchego se quedó desgraciadamente encajada entre las dos del centrocampista argentino. Poco después de esa acción en la que al fútbol español se le encogió el corazón, Mario Suárez mostró los tacos a la rodilla de André Gomes y coqueteó con una tarjeta que pudo ser de cualquier color. Siguió sumando méritos Undiano cuando, a los 23 minutos, Messi soltó un latigazo que superó a Diego Alves, cegado por la presencia de Suárez, que esquivó el balón en un claro fuera de juego posicional. Undiano daba por válido el gol y así, la afición de Mestalla se empezaba a quejar, empezaba a pitar a los jugadores blaugrana y el partido empezaba a descontrolarse, algo que al Barça quizás le puso un poco nervioso. Tras pitar Undiano el final del primer tiempo y tras la marcha de los jugadores al vestuario, se conocía el alcance de la lesión de Gayá, el defensa del conjunto ché y se conocían, además, las primeras noticias sobre la lesión de Andrés Iniesta tras la observación realizada por el médico del conjunto culé, Pruna.

CF VALENCIA-FC BARCELONAFOTOGRAFIA: JOAN MONFORT CF VALENCIA-FC BARCELONA FOTOGRAFIA: JOAN MONFORT

Al comienzo de la segunda parte, Prandelli arriesgó con un cambio ofensivo, haciendo entrar al terreno de juego al ex-jugador culé, Munir, quien le daba el primer gol al conjunto ché para lograr el empate en el marcador, un gol celebrado por la afición, el nuevo técnico y todo el banquillo del conjunto valencianista excepto por el propio goleador, quien se negaba a celebrarlo delante de sus ex-compañeros; su disparo seco revolucionó a un Valencia que terminó remontando en una gran combinación entre Nani y Rodrigo. Por fortuna, para los de Luis Enrique, el Barça encontró rápida respuesta a balón parado. Alves hizo otro milagro sacando un cabezazo de Rakitic pero Suárez, esta vez sí, no perdonó en el rechace y es que, como ya sabemos, él es un killer en el área. El gol devolvió el mando al Barça, que bajó las revoluciones pero sin saber muy bien cómo meterle mano a un equipo fuerte y de alto nivel, y es que, el conjunto ché siempre se deja el sudor en la camiseta cuando juega contra el conjunto blaugrana. Los de Luis Enrique tuvieron que dar las gracias cuando Nani mandó al limbo la mejor opción posible de dar el triunfo al Valencia. Los de Prandelli pudieron matar al contragolpe pero Santi Mina se empeñó en desbaratar cada intento con su pésima toma de decisiones. La última jugada del partido fue un penalti claro de Abdennour sobre Luis Suárez y en el que Diego Alves trató de hacer lo imposible por desconcentrar a Leo Messi. El crack argentino no cayó en el juego y ajustó el balón a la cepa izquierda de la portería para marcar y lograr los tres puntos. La celebración del gol azulgrana estuvo marcada por el lamentable lanzamiento de objetos desde la grada por parte de los aficionados chés, que han impactado en Neymar y Luis Suárez y que han sacado de quicio a un Leo Messi que ha recriminado al público su actitud incívica y antideportiva.

 

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