Don Marcelo Bielsa, el fútbol le agradece

@miguelgarcia59

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Humildad, ética, nobleza, pasión, locura… Todo esto y mucho más es lo que transmite Marcelo Bielsa, un hombre criado en los barrios más humildes de Rosario, Argentina. Sin embargo, el apellido Bielsa forma parte de la élite argentina. Su abuelo fue el instaurador del Derecho Civil en Argentina, su padre un prestigioso abogado… Pese a ello, Marcelo no perdió la cabeza y mantuvo los pies en el suelo, con la humildad que a él le caracteriza. De hecho, nada mejor para resumir lo que es Marcelo Bielsa con una frase pronunciada por una amiga suya de la infancia: “Pensaba que era pobre, pero en realidad era humilde”.

Bielsa no se dedico a ninguna profesión liberal como sus parientes más cercanos. Desde “pibe” su pasión era el deporte, mas concretamente el fútbol. Por ello estudio Educación Física, para conocer mejor la fisiología de los futbolistas. Su carrera como futbolista fue muy corta debido a una lesión muy dura y a que, como él mismo reconoció, no tenía nivel de jugador de Primera División. El fútbol estaba en su cabeza y no en sus pies. Su carrera como entrenador estuvo plagada de éxitos que no fueron considerados: casi no levantó trofeos, pero llevó a equipos humildes a codearse con los grandes del fútbol. Un ejemplo de esto fueron la selección de Chile y el Athletic de Bilbao. A los chilenos los llevó a cuartos de final del Mundial 2010, cayendo ante la que más tarde iba a ser campeona: la selección Española. A los “leones” los llevó a disputar la final de la Copa del Rey ante “Pep Team” y la final de la Europa League frente a los del Cholo Simeone (al cuál entrenó).

El único trofeo que levantó Marcelo Bielsa fue el de campeón de la Liga Argentina con Newell’s Old Boys. Ya forma parte de la historia el famoso “Newell’s carajo” que entonó tras hacerse con el título. Pese a no salir campeón en casi ningún equipo que dirigió, dejó en todos ellos una huella imborrable y por ello las respectivas aficiones le tienen un cariño desmesurado. En Chile le sacaron una pancarta en la cuál me basé yo para poner el título de este artículo que decía: “Don Marcelo Bielsa, Chile le agradece”. En Bilbao le crearon un cántico que retumbaba en la Catedral: “A lo loco se vive mejor”. En Marsella, cuando surgieron los rumores de que Marcelo se iba a ir, le cantaron una canción ¡en castellano! con intención de que “El Loco” la escuchase que decía: “Bielsa no se va”. 

Una de las razones por las que Marcelo fue tan querido fue la enorme ética que tenía. Un tipo humilde, cercano, transparente, que no tenía miedo a mostrar sus defectos y al que le reconcomía la injusticia, como él mismo dijo. Una buena anécdota para mostrar la honradez que tenía Marcelo es la siguiente: tras finalizar la temporada en el Athletic, Marcelo Bielsa se fue de vacaciones acordando con el club la realización de una serie de obras en Lezama. Cuando volvió de este período de descanso, Marcelo se encontró las obras prácticamente sin empezar, por lo que se puso muy furioso y fuera de sí, llegando casi a las manos con uno de los dirigentes. Tras volver a la calma, Marcelo reflexionó y fue a comisaría a autodenunciarse.

El fútbol que propone Marcelo siempre ha sido ofensivo, vertical, con dominio del balón… El mismo lo resume así: “Protagonismo antes que especulación, campo rival antes que campo propio. Más posesión que el contrario y el reglamento como un recurso para que el juego sea mejor y no como algo para tratar de obtener ventaja” . Para Bielsa, el éxito y el fracaso tienen una importancia relativa, y él no las asocia con la felicidad. Siempre se mostró convencido de sus ideas ante la adversidad, no permitió que una derrota alterase el concepto que él tenía sobre su forma de ver el fútbol. Siempre que Marcelo analiza un entrenador o un equipo, se centra meramente en su juego, en los méritos que obtiene para ganar un partido, y obvia el resultado. En una charla a sus pupilos, les dijo: “No permitan que el fracaso les deteriore la autoestima. Cuando ganás, el mensaje de admiración es tan confuso, te estimula tanto el amor hacia uno mismo y eso deforma tanto. Y cuando perdés sucede todo lo contrario, hay una tendencia morbosa a desprestigiarte, a ofenderte, sólo porque perdiste. En cualquier tarea se puede ganar o perder, lo importante es la nobleza de los recursos utilizados, eso sí es lo importante; lo importante es el tránsito, la dignidad con que recorrí el camino en la búsqueda del objetivo. Lo otro es cuento para vendernos una realidad que no es tal”.

Muchas gracias Marcelo, por todo. El fútbol te agradecerá siempre. Dejaste un legado espectacular, y todo desde la nobleza, la humildad y alejándote de la sociedad futbolística que te rodea hoy en día: egoísta, inmoral, resultadista… Pudiste inculcar tu pasión a  muchos futbolistas que entrenaste, no es casualidad que Pochettino, el Cholo Simeone, Berizzo y muchos más a los que has entrenado sean técnicos hoy. Tampoco es casualidad que entrenadores como Guardiola, Sampaoli, Lillo, Cruyff, Zidane, Ferguson y Sacchi hayan dicho públicamente que estás entre los mejores técnicos de la historia. Tu legado será eterno, Bielsa.


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