El Milan, aquel grande de Europa

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La palabra Milan en Europa era significado de campeón hasta hace unos años, de equipo grande que siempre te iba a poner las cosas difíciles, hasta el 2007, año que siempre quedará en la memoria de los hinchas del club. Los rossonero levantaron su séptima copa de Europa tras vencer por dos a uno al Liverpool en un grandísimo partido disputado en el Estadio Olímpico de Grecia. Filippo Inzaghi y sus dos goles dieron a los italianos la tranquilidad, hasta que Dir Kuyt marcó en el 89, aunque esto no impediría que el Milan levantara la ‘Orejona’. A partir de aquí, la caída libre ha sido existente.

A pesar de que siempre habían sido unos habituales en la pelea por los títulos continentales, el conjunto rossonero se desinfló hasta tal punto que desde 2007 lo más cerca que han estado de volver a ganar la Champions League ha sido la fase de cuartos de final, en la campaña 2011/12. ¿Quién se hubiera imaginado este desastre? La respuesta es fácil, nadie. Un club acostumbrado a estar en la élite del fútbol mundial, a tener a grandes estrellas en sus filas, vive la mayor crisis de su historia, que comenzó allá por el 1899 -año de fundación de la entidad-.

Muchos entrenadores han pasado por el banquillo de la escuadra de San Siro, entre ellos ex futbolistas de la talla de Clarence Seedorf, Filippo Inzaghi y Sinisa Mihajlovic, sin tener éxito ninguno de ellos. La mejor época del equipo tras ganar su último título europeo en 2007 fue la de Massimiliano Allegri, en la 2010/11, año en el que el conjunto italiano conquistó el Scudetto, rompiendo así la hegemonía del Inter de Milán en el campeonato regular de liga. Ese mismo año consiguió ganar la Supercopa de Italia.

Atrás queda ya aquel Milan capaz de superar por 4-0 al FC Barcelona en una noche mágica en Europa en la final de 1994, o de meterle una ‘manita’ al Real Madrid en San Siro en un recital de fútbol. Atrás los tiempos en los que Paolo Maldini, Nesta, Dida, Seedorf, Kakà, Cafú, Oliver Bierhoff, Paolo Virdis o Pirlo, entra otros, recorría el césped de San Siro en busca de salir campeones, tanto en el ámbito nacional como en el continental.

De la Serie B al Milan de Sacchi

En la 1979/80 el Milan bajó a Segunda División por una trama de corrupción relacionada con las apuestas, también descendieron al Lazio. Ese mismo año subieron, volvieron a bajar y volvieron a subir. Antes de crecer a un nivel espectacular a partir del 1983/84, sufrieron esta etapa tan extraña. El Milan comienza a estabilizarse en liga y en el año 1985 comienza un cambio de rumbo, en la temporada de 1987 llega a la presidencia Silvio Berlusconi y prácticamente con él llega Fabio Capello, que sólo estuvo media temporada. En la 1987/88 llega al banquillo Sacchi en un equipo plagado de grandísimos futbolistas como Van Basten o Ancelotti, a partir de aquí al equipo se le denomina ‘los inmortales de Sacchi’ por el gran rendimiento del conjunto italiano, este equipo gana el Scudetto en 1987/88 y dos copas de Europa, en el 1988/89 y en el 1989/90.

Aquel equipo jugaba muy junto, era muy difícil de ganar en los años 80, es un conjunto que presiona mucho y consigue grandes resultados como el 5-0 que le hace al Real Madrid en la primera Copa de Europa que conseguirían. Era un equipo muy ofensivo que no se amilana ante los grandes, era otra época de fútbol. El final de Sacchi en el Milan llegó después de cuatro temporadas en el club, una difícil relación con Berlusconi es una de las causas de su marcha.

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Fabio Capello, el heredero

Tras la salida de Arrigo Sacchi del club, volvía Fabio Capello. En su primera temporada como técnico del club en el que se había retirado como jugador, la temporada 1991/92, conquistó el Scudetto sin perder ningún partido. En su próxima campaña en la escuadra milanesa mejora sus números y vuelve a llevar al equipo a ser campeón de la liga. En el próximo año abandonarán el equipo Rijkaard, Gullit y Van Basten, pero la marcha de los holandeses no impidió volver a ganar otro campeonato liguero, el equipo estaba imparable.

En la 1993/94 llegó la Champions tras vencer por 4-0 al FC Barcelona de Cruyff. Fabio dejó la banca de San Siro al concluir la 1995/96, en la que logra otro Scudetto, para hacer las maletas hacia la capital de España, hacia el Real Madrid. El Milan de Capello tuvo algunos detractores, aunque realizaba un fútbol espectacular, era agresivo a la vez que defendía con elegancia en una escuadra plagada de grandes estrellas.

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